
Tras el chaparrón de lluvia matutina y
un buen desayuno tiko nos fuimos a explorar las playas de la región
del limón, desde Puerto Viejo, donde estamos alojados hasta playa
manzanilla.
Playas espectaculares, agua calentita,
palmeras, kilómetros de arena desierta, baños, relax.
Empezamos por Cocles, donde se
encuentra el resort mas lujoso del Caribe, según nos dijeron. Justo
al lado del club de playa de dicho hotel fue donde aparcamos nuestro
utilitario de alquiler y empezamos la exploración de playas
indescriptibles.
Apenas 5 o 6 bañistas en un par de
kilómetros de playa. Bañito y a la siguiente.
Playa chiquita nos la saltamos sin
querer y aterrizamos en punta Uva. Mucho mas concurrida que la
anterior, los 15 bañistas repartidos en 4 kilómetros de playa casi
no nos veíamos. Refugiados a la sombra de unos cocoteros (y con el
riesgo que esto implica), pasamos el resto de mañana sin hacer mucho
mas. Bañito y lectura.
Por ultimo visitamos la playa
manzanillo. Los primeros kilómetros son de playa mas cercana al
pueblo y por tanto mas concurrida. Los niños ya habían salido de la
escuela y algunos jugaban al futbol en la playa mientras otros
pasaban la tarde dándose baños en este maravilloso mar.
Nosotros fuimos un poco mas al fondo.
Donde termina la carretera. Allí se alinean las pequeñas barquitas de
pescadores locales atadas a los troncos muertos de palmeras y
arboles caídos por los pasados temporales y la erosión de las mareas.
Esos troncos blanquecinos que quedan tan bonitos en las fotos de
playas caribeñas.

Al terminar la playa, un puente
colgante te lleva a una isleta donde puedes hacer un recorrido por
una selva cerrada y abrumadora.
Un camino perfecto (hasta algunos
decían que lo barren para los turistas), pasea junto a la orilla del
mar del otro lado del risco, en otras playas de ensueño y vegetación frondosa. Allí vimos nuestro primer Oso perezoso, los primeros
monitos salvajes, cangrejos gigantes de color azul extraterrestre y
pájaros de miles de colores y extrañas figuras. Una especie de kiwi
con el pico alargado que metía en la arena en busca de quien sabe que
animalitos, otros de color negro y rojo vivo que se esconden en los
arbustos y comen frutas rojas de otro extraño árbol.... hasta unos
curiosos buitres de cabeza pelada que se mueven como gallinas y se
esconden en las copas de los palmerales para bajar a las papeleras a
rebuscar en las basuras de los turistas.
Por la noche unos cocktails en el Lazy
Moon de Puerto Viejo con música en directo y vuelta a nuestro hotel
La perla Negra donde tan a gusto hemos estado estos días.
Todo un país por explorar. Así que allá
vamos con el siguiente día. Pura Vida !


QUE BONITO TODO, ES ALGO DESCONOCIDO, ESTOS PAISAJES VEGETACION Y ANIMALITOS PERO OJO QUE ATACAN SI TIENEN HAMBRE. UN BESO
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