Bueno, pues nos resistimos a irnos del Caribe de Costa Rica. Todo lo que hemos visto hasta ahora ha sido espectacular. Naturaleza a lo bestia y playas de ensueño.
Así que hoy nos hemos levantado sin muchas ganas de abandonar esta zona, nos hemos calzado el bañador y lanzado a la playa sin casi consultar la opinión del otro.
Nos faltaba por explorar Playa chiquita, un rinconcito de dos o tres kilómetros de playa desierta, en la que no había nadie mas que nosotros y tres aventureros que aparecieron por allí de dentro de la selva con sus bicis y la misma cara de asombro que teníamos nosotros.
Paseo, bañito, relax y tal... que os voy a contar del día.
Así que ya que no hay excesivo que contar de hoy, pasare a hablar del tema gastronómico. Aquí básicamente se come arroz y judías. Rice and Beans que lo llaman. Ya sea junto y revuelto en un "gallopinto" (con huevo o sin huevo), o separado en arroz y judías "matrimonio" (l que luego se le añade pollo guisado, unas verduras, ensalada o hasta lo que aguante tu cuerpo antes de reventar.
No es de extrañar que con tanto hidrato de carbono estemos cogiendo algo de peso extra del que ya traíamos. Pero de eso se tratan las vacaciones verdad.
Lo que nos ha llamado poderosamente la atención de la gastronomía sin embargo es el Guacamole y el ceviche. Ambas delicias las preparan aquí con suma precisión y exquisitez. Así que de momento, ahí van mis dos recomendaciones gastronómicas del viaje.
Mañana.... al parque Tortuguero.

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