lunes, 3 de abril de 2017

Here we go again !!

Ahora que mis pálidos pies han pisado por fin la oscura playa caribeña de arena negra en Puerto Viejo, por fin me he puesto a escribir de nuevo el habitual blog de viaje. 

Han sido unos días de prisas e incertidumbres. 





Primero descubrir que la mochila gigante que me traje desde España para este viaje se encontraba seriamente dañada desde el viaje de Perú y completamente inservible para éste trip. (a comprar una nueva de emergencia).

Segundo, darme cuenta la noche antes de que había perdido el carnet de conducir y por tanto, Myriam se va a tener que chupar la conducción durante todo el viaje. 

Tercero, llevarme un resfriado considerable desde la madre Gran Bretaña, con lo ridículo y molesto que es viajar 15 horas de avión tosiendo y sonándote los mocos a cada 5 minutos. 

La cuarta peripecia fue al llegar al aeropuerto, donde descubrimos que sin un visado de transito de "Canadá" no podíamos embarcar en nuestro vuelo a Costa Rica. solamente por usar un par de horas el aeropuerto de Toronto te exigen una visa de 7 euros. No se cual es el motivo, pero nos pilló desprevenidos y con las interminables colas en facturación nos llevo casi dos horas el inconveniente. 

La verdad es que el aeropuerto de Toronto, si bien caro, es una pasada. Wifi gratis (por supuesto), cientos de Ipads para usar gratis en mesas y lujosos sillones de cuero, y sobre todo, lo que mas me gusto fueron los pasillos de andar rápido tipo escaleras mecánicas. Aquí han dado un paso mas en la evolución, colocando un segundo pasillo "ultra rápido" para aquellos que todavía tienen mas prisa. Lo cierto es que la aceleración y el frenado están controlados para que no te pegues una galleta, y el sistema es una pasada. Recomiendo pasar por este aeropuerto aunque sea solo por esta nueva atracción de feria. jejejejeje. 


Ya en San Jose, de noche, y reventados del viaje, solo pudimos caer rendidos en los brazos de morfeo, para despertar a la mañana siguiente (demasiado temprano debido al jetlag, todo hay que decirlo), en medio de la selva en un hotelito llevado por un par de españoles, la mar de majetes y que nos dieron un montón de ideas para el recorrido por Costa Rica. Villa Pacande. Barato, limpio, y confortable. http://www.villapacande.com

En esta ocasión, venimos sin haber preparado nada del viaje. solo el aterrizaje y el coche de alquiler. Aventura en estado puro. o Pura vida !! como dicen por aquí. Veremos lo que el viaje nos depara. 

De momento, primer día de sol y tarde de lluvias. 300 kilómetros de coche atravesando un parque natural espectacular, cruzando ríos salvajes por puentes de metal tan magestuosos como resistentes a las condiciones climáticas del país. 


Eso si, a 60 por hora. y en carreteras de un carril por sentido, detrás de camiones de diverso pelaje, la mayoría gigantes americanos de los años 80. bellezas de la carretera. Y así llegamos a otro paraíso, junto al parque natural de Cahuita, el pueblo de Puerto Viejo es un centro de surferos y mochileros a partes iguales, buscando habitaciones y cerveza baratas y un puñado de experiencias vitales que contar a la vuelta de las vacaciones.


Nuestra elección de alojamiento ha sido a las afueras del pueblo, en la parte llamada playa negra. Cabañitas al pie de la arena en un lado y dando a la ruidosa selva por el otro. 

Creo que nos quedaremos algún tiempo por aquí. o no. o si. o quien sabe. 

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